Múltiples trabajos...

A pesar de lo que me restregaba un amigo mío de que no es importante hablar de trabajos menores que uno haya hecho (no recuerdo si el decía que trabajos de menos de X tiempo -seis meses?- no contaban), yo creo que si.
Este post del día del trabajo, rememora todos los trabajos que yo he realizado, que han sido muchos, aunque nunca llegaría a superar a Homero! :D
Debo aclarar que aquí solo incluyo trabajos por los que recibí pago formal, así que otros como enfermera, recreacionista y tendera de bar no cuentan :D
Jejeje, como el local era de mi papá, a veces
desayunábamos sentados en una de estas...
1. Vendedora en un local de videojuegos:
Muy, muy, muy pequeña, ya que el local era de mi padre, así que apenas con 11 años me dedicaba a esta labor. En esa época me sentaba en un escritorio, cual gerente y vendía las moneditas para jugar, que eran corrugadas, para impedir falsificaciones. Al final del día tenía que contar las vendidas (a las que me entregaban en la mañana restaba las que quedaban al final del día) y multiplicaba eso por $20 (en esa época feliz eso valía jugar) y ahí tenía el dinero. De ahí restaba lo de mi almuerzo y lo de alguna golosina, que era mi pago.
Tampoco era que escribiera a pluma, pero...
2. Escritora por encargo:
Sin llegar a muy grandes alturas ni obtener mucho dinero, redondeaba mis ingresos durante la secundaria escribiendo cartas y poemas de amor para mis compañeras, por encargo.
Me sentaba, ellas me describían su relación con cuantos detalles podían y yo en unos minutos redactaba uno, dos o tres parrafitos inspirados y cursis. -en la adolescencia éramos inmunes a la cursilería, así que...-
¿Es necesario aclarar que no se podía esperar gran calidad de mis escritos de esa época? Pero tenían muuuuucho sentimiento y eso era lo que importaba. 
Si hubuiera sido más emprendedora, hoy sería dueña de una empresa de tarjetería y regalos, pero no. Me conformaba con dulces y alimentos para mis onces.
Legítimas tangas narizonas, verde militar...
3. Empacadora de ropa interior masculina
Durante un tiempo, para pagar parte de mi educación entré a una empresa especializada en la fabricación de ropa interior, y me tocó dedicarme a empacar (con toda la técnica, que la cosa tenía su ciencia) en las bolsitas la ropa interior de dotación para los soldados de mi país.
Duré buen tiempo en ese trabajo que me dejó mucho dinero (pagaban por producción y yo era bastante rápida), una historia de tipo sentimental (es demasiado decirle "de amor") y la obsesión de mirar traseros masculinos (adquirí la habilidad de calcular la talla correcta de pantalón con solo una ojeada), lo que daba lugar a comentarios y risas con mis amigas de la época, a quienes les parecía que yo estaba loca. No es necesario agregar que tenían toda la razón.
Bastante novata en este trabajo,
pero me fue bien...
3. Cuidadora de bebés:
Este puesto lo desempeñé en varias ocasiones, y con varios pequeñuelos, al parecer cuento con buena disposición para ello.
Los que más tiempo cuidé fueron Santi y y Dani en orden de tiempo y de cuánto los cuidé. Ahora son grandes y ni se acuerdan de mi.
Santi fue quien mejor lo pasó, pues al ser el primer bb que cuidé lo trataba con extremo cuidado, así que vivia cargado a toda hora.
Con Dani (que como su padre decía era "la mera paz") que se pasaba el tiempo durmiento y no necesitaba tanto de mis brazos disfrutaba su madre: por puro desparche, les limpiaba la cocina.
Estos trabajos me dejaron experiencia, conocimientos, referencias laborales, dinero y apoyaron aun mas la amistad con los padres de los bbs, porque igual no me hubieran encargado sus retoños sino me hubieran conocido de antes.
4. Digitalizadora de Música:
Jejejeje tampoco era con casettes,
pero la imagen me gusta!
Tenía un amigo y ese amigo un bar de salsa. Dentro de lo más importante para estos establecimientos es, por supuesto, la música.
Él tenía mucha en CD´s (en esa época eran caros y difíciles de conseguir) así que tan pronto salió algún programilla que permitía extraerlas (y salvar la inversión: todos sabemos lo frágiles que son los CD's, así que su uso continuo era un riesgo para el bar) y siendo yo competente en el uso del computador, me puso a copiarle toda la música, cuidando, además, de organizarla en carpetas por género e intérprete, así como que no hubiera repetidas. 
No recuerdo cuanto duré trabajando en esas, pero me pagaban el día y me daban almuerzo. En las condiciones de esa época era un trabajo, francamente, matador, especialmente porque escuchaba la misma canción 3 o 4 veces para elegirle la mejor versión.
Ñam, ñam, ñam...
5. Fabricación de arepas:
El padre de una de mis amigas tenía una negocito de fabricación de este alimento. No recuerdo el nombre de la empresa, pero yo siempre me refiero a ese lugar como "mundo arepa".
Mi trabajo era enjuagar maíz, molerlo (gracias a dios por la electricidad!), amasar sin descanso (a mano :'( eso si), realizar las diversas mezclas (con queso, azúcar, y varios colores) dar forma (con molde, mi destreza nunca llegó a tanto...) y asar largo tiempo en una estufa gigantesca tandas y tandas que después debía empacar en bolsitas. De mis manos al consumidor día de por medio.
Además de eso tenía que hacer el aseo del local y soportar, no las rabietas de mi jefe, que era un ángel, sino de su mujer, que era bien bruja. 
Aparte de dinero, a ese trabajo le saqué manos muy suaves, por estar en contacto permanente con agua, harina y mantequilla y la honrosa opinión de la hija del dueño, futura administradora de empresas "El día que yo tenga mi empresa, te contrataré para que te sientes a pensar"
Algo asi, pero sin hermanastras
malvadas. Mis jefes eran un cielo
6. Aseo en casas ajenas:
Llega el momento en la vida en que debes sacarle provecho a tus habilidades domésticas, por lo que hacer oficio en casa ajena puede ser una manera de conseguir ingresos en épocas de escasez económica.
Como no podía dejar de ser, un amigo, viendo mis necesidades (y las suyas!) me ofreció este cargo.
Era una casa matadora: dos pisos, alfombras mullidas, miles de pendejaditas por toda la casa... Lo único que yo tenía que hacer, realmente, era barrer y trapear, tal vez lavar algo de loza y ya. Es decir, peor fuera si hubiera tenido que lavar (ellos tenían lavadora, afortunadamente) o cocinar (antes, la dueña de casa me daba almuercito :D ).
De ese trabajo queda dinero y la habilidad de trapear alfombras, cosa que nunca sobra en la vida.
La Ley y el Desorden....
7. Asistente de abogado:
Mi único contacto con la Ley y el Orden fue como asistente de una abogada, que me explotó hasta decir no más y hasta sueldo me quedó debiendo. De ahí llegué a la conclusión apoyada por muchas otras personas en situación similar que los abogados son muy mala paga.
Saqué un buen conocimiento de mi ciudad (era asistente-mensajero), aprendí a usar Fax, conmutador y máquina eléctrica de escribir (de estos dos últimos escasamente recuerdo algo...) algo de dinero y fundamentalmente, aprendí un montón de las triquiñuelas y terminologías legales que usa todo buen abogado.
8. Mesera:
Mi pareja mataría por verme este traje...
Con estudios profesionales del tema, uniforme y todo, durante un breve tiempo me dediqué a atender y organizar eventos y ocasiones especiales: fiestas de 15 años, primeras comuniones, matrimonios, cumpleaños... incluso una gloriosa fiesta de fin de año (esa experiencia de por sí, es tema de un post...) hice de todo.
Más por mis estudios que por mi práctica obtuve un buen conocimiento de preparaciones varias: cócteles, pasabocas, cenas y alimentos especiales. Era especialista en cenas románticas, aptitudes que ahora solo disfruta mi pareja.
Hace rato que no aprendo nada nuevo del tema (no sé hacer gelatinas decorativas, por ejemplo...), pero mantengo mi buena fama y reputación entre las amistades, por lo que muchos de ellos, al organizar fiestas cuentan conmigo para que llegue temprano y les ayude con la decoración y preparación y para que me quede de última lavando loza.
9. Lavaplatos:
Ahh jugar con agua...
Mi padre afirmaba que a mi me gusta todo lo que tenga que ver con el agua y creo que tiene razón. Este desprestigiado cargo (suele ser el último nivel del escalafón en el sector de alimentos) me encantaba y lo hacía de buena gana.
Tuve un problema y es que tanta agua y jabón me irritaron las manos, así que empecé a usar aguantes y resulté alérgica al látex. Mi madre para ayudarme me fabricó unos guantes larguísimos como de estrella de cine, que usaba debajo de los otros para que no me irritaran y Santo Remedio.
10. Docente
Hasta se parece la muñeca...
Este trabajo, lo he ejercido varias veces y en varios sitios.
Empecé prestando servicio social obligatorio (en mi país, todos los estudiantes de los grados superiores de secundaria deben hacerlo) y se amañaron tanto con mi trabajo que terminaron contratándome.
En ese trabajo me amañé mucho, me cuidaban y consentían y senté las bases de lo que hoy es mi profesión aunque debo decir que cometí más errores que aciertos... Al menos al inicio.
Ahora he recorrido casi todas la escala del mundo docente, desde cuidar bebés en pañales hasta enseñar a adultos mayores... Y pensar cuánto renegaba yo de este oficio... Y ese es tema para ooootro post.
De ahí saqué dinero, amistades, libros, marcadores, colores... Y una afición desmedida a jugar pictographic.
11. Vendedora de Lotería:
Trabajo que yo describía como "Vendedora de Ilusiones" porque buena parte de mi oficio consistía en convencer a mis clientes de que esta vez si iban a ganar.
En esa época, los computadores para apostar apenitas si llegaba al país por lo que al principio tuve que desenvolverme con los talonarios rellenos a mano, el papel carbón y una larga hoja donde debía reportar los números a que se había apostado.
Era un trabajo de fin de semana, de 12 largas horas (de 9 a 9) que me daba la oportunidad de dormir mi hora de almuerzo en un parque cercano (cual indigente...), de hacer todas las tareas de la universidad y sacar buenas calificaciones y de realizar pequeñas travesuras con mi pareja en el local (:D). Sin embargo cuando se presentó la oportunidad de ejercerlo 6 de los 7 días de la semana, renuncié, primero porque me enviaron a un local diferente (lleno hasta dentro del teclado de la computadora -literalmente- de cucarachas) y segundo porque la paga era magra para tanto desgaste. Después supe que esa empresa de lotería se acabo.
12. Vendedora de galguerías:
Con este término se designan todas esas pequeñas cositas de paquete que uno consume para paliar el hambre de forma no muy nutritiva: chocolates, papitas, nachos, caramelos, chicles... 
Este trabajo lo ejercí varias veces y en diversos sitios (desde el colegio hasta varias oficinas) y gracias a él descubrí que soy muy buena administradora (no me comía mi propio producto y si lo hacía, pagaba el precio del mercado...) y una expertas en encontrar gangas para vender.
Ahora está abandonado, pero podría retomarlo en caso de apuro.
13. Asistente (de varias cosas y en varios sitios...)
Jejeje, y así tocó un par de veces...
Este es el trabajo que he ejercido durante más tiempo: he sido asistente administrativa, docente, personal...
Es un trabajo que se me da bien, siempre y cuando mi jefe me sepa guiar (definitivamente no tengo pasta de cacique... Al menos no aun).
Como corresponde a una trabajo tan variado he aprendido de todo: desde las manías particulares de cada jefe hasta lecciones de gerencia. Desde preparar café en un microondas hasta a identificar el tipo de subalterno que no deseo a mi lado.

14. Diseño de material Educativo
Hagan de cuenta así, pero no soy rubia y tampoco fumo....
Y como 13 es un número de mala suerte, llegamos al presente: este es un trabajo que ya llevo ejerciendo varios años y es como un cruce entre docente y diseñador gráfico, sin tener especiales talentos en ninguna de las dos áreas, aunque confieso que realmente me gustaría estudiar diseño gráfico, pese al precedente de que dibujo horrible (por eso rara vez hay dibujos míos en este blog...), pero bueno a lo mejor me animo.
Después de un largo recorrido, siento que con este trabajo como que encontré "mi nicho", es decir un sitio donde me siento cómoda la mayor parte del tiempo, donde puedo seguir aprendiendo pero también aportando, donde gano dinero (eso si, espero ir ganado más, que mi sueldo no es miserable, pero no es la gran cosa tampoco...) y puedo desarrollar mi potencial.


Y creo que este post ya me quedó bastante largo (al parecer he perdido la habilidad de ser + concreta....) Y para los sinsentido que preguntan porqué el día del trabajo se conmemora sin trabajar, pos léanse el link que está arriba, o calculen cuanto me demoré escribiendo esto y díganme si uno no tiene derecho a un día de descanso extra después de haber ejercido tantas labores en su vida, carajo.

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