Pasión

Una de las ventajas del desempleo es la siestica y hoy dormí  un ratito y tuve sueños muy raros... en ellos mi papá jugaba a videojuegos con verdadera fruición, lo que nunca le vi hacer durante su vida, ni tan siquiera cuando fue uno de los pioneros de las máquinas arcade en mi país.
En cambio veo a los que realmente les gustan los video juegos compartirlos con los pequeños, crear de ese modo un vinculo con sus hijos.
Pero el tema no son los video juegos.
Si un día me sobra el dinero me compro una como esta.
En ella (y jugando) solíamos desayunar cuando eramos niños
Es que me pregunto si mi padre hubiera tenido más éxito en los negocios si hubiera sentido pasión por eso... por cualquier cosa. Él hacía lo que debía hacer, pero pasión...
He conocido gente apasionada.
Apasionada por su trabajo, por su familia, por su arte, por sus escritos, su música...
Su pasión los mueve, los impulsa y hace que tengan éxito.
Yo que he heredado tantas cosas buenas de mi padre (la lealtad, el manejo del dinero, la responsabilidad...), temo haber heredado su peor rasgo: la poca pasión.
Mi trabajo me gusta, pero no me apasiona especialmente... hace un tiempo encontré un esquema donde se describía, más o menos cómo descubrir tu propósito en la vida, el cual, en teoría está conformado por cuatro cosas: Tu Misión, tu vocación, tu profesión... y tu pasión.
Como que entonces mi mesa está coja.
Viendo la pasión como una combinación entre lo que amas y aquello en lo que eres genial... estoy frita.
No amo nada. Amo a personas y a ellas (pocas) si con pasión, pero... lo más cercano es lo mucho que me gustan las computadoras, y sin embargo, no he sido capaz de dominar un lenguaje de programación, por ejemplo. O aprender a reparar una computadora con un sistema operativo superior al Wxp...
Y genial... no soy genial en nada. En nada en absoluto, cualquiera me supera.
Y no por nada la pasión está frente a la vocación... 
Hago lo que tengo que hacer y lo hago bien. Mi trabajo me gusta tanto que han llegado a decirme workholica, pero lo cumplo más por sentido del deber y no tanto porque me apasione, o al menos así lo veo.
Y he conocido gente apasionada con su trabajo y por ello no  logro reconocerme en ellos: gente que se la pasa leyendo sobre su profesión, que su principal tema de conversación es su carrera, que su empleo les produce satisfacción infinita y consume la mayor parte de su tiempo... Y eso no solo los hace felices, sino les rinde dividendos económicos.
Me pregunto hasta donde mi falta de pasión ha influido en mi actual situación.
Sin trabajo, sin dinero, sin perspectivas.
Habría sido una apasionada de la cocina si no hubiera caído en la rebeldía estúpida al elegir mi primera carrera? De haber tenido medios para elegir otra profesión habría hallado algo que me apasionara?
No deja de ser irónico que el argumento inicial de mi videojuego actual favorito (Stardew Valley) sea el de una persona que se larga de la oficina y se dedica a levantar una granja de la nada, con trabajo y sin duda una buena dosis de pasión.
Recuerdo también la película "Mi encuentro Conmigo" y esa conversación entre el protagonista y Deidre... 
"Pequeña, no te preocupes por nada... tendrás una vida estupenda"
y
"Cuantos de nosotros logramos lo que queríamos hacer de niños? muy poos crecemos para ser... astronautas o hermosas bailarinas? Solo... hacemos lo que se puede..."
Y eso hago...
Hago lo que puedo...
Y espero no decepcionar demasiado a mi pequeña interior, a mi pasión... espero que mi vida mejore y que pueda hacer feliz la vida de otros...

bailar

Hay varias cosas que me gustan con pasión, aunque sé que no lo hago tan bien y por ello rara vez lo hago en público. Una de ellas es cantar (de la que he hablado aquí de sobras) y la otra es, como debe esperarse... bailar.
Soy de esas personas que en la ducha no solo cantan, también bailo.
Mover el cuerpo me tranquiliza, me cansa (en el buen sentido), me permite desconectar de manera increíble e incluso es una forma de expresar alegría.
De dónde saqué que bailo mal? 
Quizá de alguna fiesta, de ese año en que el profesor de educación física me hizo perder la materia por no saber bailar (eso me valió recuperarla bailando con el niño que me gustaba... ), porque todo el mundo me gana en los juegos de just dance o por no coordinar lo suficientemente rápido en clase de aeróbics.
Lo cierto es que bailar en pareja se me suele dar fatal, porque me cuesta dejarme llevar por la otra persona. Tengo que estar muy bien compenetrada con alguien para que la danza funcione.
Bailar sola se me da mejor, por eso me encantan los ritmos de baile individual como el ya viejo trance hasta la electrónica actual.
Durante un tiempo fui la consentida del profesor de danza árabe (no pude continuar con las clases por trabajo) porque descubrió sorprendido, que me movía muchísimo mejor de lo que parecía a primera vista... y podía hacer sonar las moneditas del faldin.
Un momento que atesoro es haber servido de chaperona en una cita a ciegas (presenté a dos amigos) y mientras ellos se descubrían en el bar, yo me dediqué a bailar reggae entre la multitud (en realidad media docena de chicas) en la oscuridad del lugar. "Bailabas mucho mejor tú" me dijo mi amigo haciéndome sonrojar. 

A las hadas les gustan los dientes de león






Quizá porque pueden jugar entre ellos, flotar en sus flores y acariciarlas sin peligro de que sus frágiles y valientes semillas echen a volar antes de estar preparadas.

Ellas, como las flores de esta planta son ingrávidas y delicadas, remontan el viento y buscaran un lugar abrigado para descansar, donde protegidas del viento frío de la noche sueñen sus sueños imposibles... Hasta que el sol de la mañana sacuda sus alitas y las remonte de nuevo hasta el cielo...

Donde irán llevando en sus manos una semilla mágica, una cipsela...





Cumpleaños

"Es la única fecha importante sobre mí, como individuo"
Esta frase (brillante y lógica) la usó uno de mis amigos en su blog, mientras se quejaba de que su cumpleaños no fuera lo que esperaba.
Desde muy pequeña mis cumpleaños fueron más bien traumáticos; mi papá tiene una pésima memoria y era recurrente en él olvidar la fecha y en mi infancia, él era la única persona que podría celebrarla: sin mamá, sin otros familiares cercanos, de él dependía todo y muchas veces yo debía ver no solo cómo la fecha no era importante sino que muchas veces se ignoraba del todo.
Recuerdo uno en especial, el que quizá sea el más triste de toda mi vida y con menos de 5 años, me dejó marcada.
Creo que de ahí viene mi resistencia a que personas que no son especialmente de mis afectos se enteren del día de mi onomástico, no me interesa que me celebren (o tan siquiera me feliciten) si no soy yo importante como individuo para ellos. El año pasado en la oficina, por ejemplo, se enteró solo  un puñado de personas y todos estaban consternados (no soy de las que está desde una semana antes proclamándola) pero hacer algo para celebrarlo, realmente lo hicieron quienes debían hacerlo: mis compañeras de "celda" y un par de amigos muy especiales que tenía allí.
Así las cosas, podría dividir a la humanidad en grupos, que van en círculos concéntricos de mayor a menor:
Aquellos a los que no les interesa mi cumpleaños, pero tampoco les intereso yo, así que ahí está todo equilibrado. Posiblemente el día de su cumpleaños yo los felicite via mensaje y si son cercanos geográficamente, tal vez les compre algún dulce. Muchas veces ni eso, porque me gana la física pereza. Es gente que está en mi vida casi de manera meramente circunstancial.
Aquellos que me interesan, pero yo no les intereso tanto: Este es el grupo de personas que siempre, siempre, recibirán de mí así sea un saludo de cumpleaños y siempre será muy elaborado y con buenos deseos de corazón. Aquí hay de todo, antiguos colegas, personas que tengo en el radar porque son buenos contactos, amigos lejanos.... De este grupo, como del anterior, no espero nada. Muchas veces yo seré quien los felicite y por un momento fugaz se preguntarán si lo hicieron conmigo, para después olvidarlo. Dado que la relación no es cercana, mejor así.
Aquellos que me interesan, pero yo les intereso en menor medida: Aquí ya la diferencia está en que me gasto algo de dinero en celebrarles: vamos a comer algo, por lo general. Teniendo en cuenta mi relación con la comida, eso no es poco, porque valoro mucho mi dinero. Este grupo suele recordar mi cumpleaños, pero si lo olvida no hay mayor problema. Al fín y al cabo no espero mucho de ellos. Lo que si no voy a aguantar es que una persona de este grupo (y bueno también de los anteriores, pero especialmente este) omita mi cumpleaños y se enfade porque el suyo no tenga relevancia. Y si lectores, ya me pasó. Una persona para la que mi cumpleaños no tuvo nunca especial relevancia se envenenó conmigo porque no salimos a comer el día del de él... Aunque había olvidado por completo el mío ese año. Pero estaba indignado de que yo no tuviera el tiempo para celebrarle. Eso ocasionó una pelea descomunal, que duró un tiempo largo. Admito que me tomó meses perdonárselo... Tanto, que estaba decidida a decirle el siguiente año que mejor omitiera del todo mi fecha. En pocas palabras, lo iba a pasar a otros grupos más grandes. Cómo seré de odiosa que más de dos años después aún lo recuerdo. 
Comprenderán que a partir de este grupo las cosas se espesan a nivel sentimental, emocional y de esperanzas.
Los que me interesan y les intereso: Aquí ya hay una división nítida: No solo me gasto el dinero en ellos, sino que además planeo. Planear es muy importante para mí. Una vez más salimos a comer, pero habré elegido el sitio y la comida con atención especial, los felicitaré vía mensaje (ya es muy raro en mí que felicite en el muro de FB y menos si tengo el WA) y seré auténticamente feliz de celebrarles. Y por descontado, espero de ellos la misma atención al menos. Aquí habría una excepción, y sería Desi, que pertenece a esta categoría pero tiene una relación particular con su propio cumpleaños (y para más, nació en un mes....) y es la única persona a quien quiero con todo mi corazón que le perdono que omita del todo mi fecha. Y sin embargo este año hizo por recordarla, algo que valoro mucho.

Mi círculo amado: Por supuesto el más pequeño. Entre más cerca del centro de mi corazón esté esa persona más voy a querer hacer por celebrarle. Aquí ya no solo se va de comida sino por lo general de regalo y habré planeado y elegido ambos con atención y cuidado.... cuando se puede. Por ejemplo este año con mi mejor amigo tuvimos problemas de logística para encontrarnos, así que directamente le pregunté qué deseaba de cumpleaños y su regalo está aquí a mi lado esperado para encontrarnos y estamos contando el tiempo para irnos a atracar de comida juntos.
Dado que este es el circulo más pequeño y es más que evidente mi cuidado con ellos, espero ser correspondida, porque esa estupidez de que no se espera nada de nadie es una mentira, lo que pasa es que yo si tengo muy bien definido de quienes espero algo y de quienes no... Y obvio, no invierto tanto corazón, planes, sentimientos, dinero y tiempo en aquellos de quienes que no espero nada...
Y por tanto, cuando veo que no soy correspondida en esta medida, se me rompe el corazón.
Y cuando una persona cambia de grupo, mis expectativas cambian también, porque hay siempre motivos por los que alguien cambia de posición en mi tablero. Mi mejor amiga, por ejemplo está en el penúltimo grupo, pero ambas somos consientes de que por su trabajo (y por no ser ya tan cercanas a nivel geográfico-temporal) no podemos esperar ni tan siquiera salir a comer juntas, pero un largo mensaje de felicitación y un buen chat nos consuelan y es que ninguna, jamás, olvida la fecha de la otra. Y tenemos por seguro los buenos deseos compartidos, pero no esperamos más.
NO se engañen, la verdad detesto la torta de chocolate.
Y si. Este cumpleaños dolió mucho.

***
Sabes quién eres, y por tanto, deberías saber dónde está esta parte y cuando la leas verás por qué no la puse aquí
***

Pero la herida ya está allí y si me conoces, sabes que tardará mucho en sanar, y que, aunque sane, siempre estará ahí, al fondo de mi mente, acechando para hundirme su puñal en cualquier momento.
No he escrito mucho sobre mi cumpleaños en este blog, algo sobre mi terror a que me pregunten qué quiero (por medio de esa pregunta recibiré algo que deseo mucho, tanto, que va a costar un dineral y toca importarlo), sobre algunos de los regalos que siempre he querido, como la lámpara de abducción o el kit-kat clock (que son tan costosos y difíciles de conseguir, que tendré que autoregalármelos cuando la situación económica se estabilice)...
Cuando debo regalarle algo a alguien y no puedo en ese momento, hago vales. Le hago un hermoso vale diseñado en power point (el único programa de diseño que manejo a la perfección) para que sepa que me tomé el tiempo de diseñarlo y que estuve pensando en su fecha feliz, más allá de un mero compromiso.
Es domingo, día de celebración familiar. Hornearemos un pastel, me cantarán el feliz cumpleaños, mis bebés van a bailar conmigo con el juego que mi pareja compró para mí para la switch... acaba de sonar Camila Cabello cantando "Havana" en mi despertador, aunque lleve despierta más de tres horas... es el día de recibir el consuelo del amor de mi familia.

Trabajo

Es eso de que no pudiste completar algo del trabajo y...
Pum!
De madrugada viene a tu mente y las piezas del puzzle encajan!
(No estoy trabajando aún y una vez más amo mi trabajo)

Dessert

Se me hace tan parecido a la palabra "deserve"...
Y es tan lindo sentir que...
Que la otra persona aún debe merecerte, que se va a esforzar para que tú estés a su lado, no que crea que sos un premio que bajó del cielo por obra y gracia de ser quien es.
Y aunque así fuera...
Que te sorprendan, que te mimen, que tengan tiempo para ti...
Es tan lindo...
Que contesten tus cartas, que te digan si le gustan las poesías que le escribes, que caminen contigo de la mano y rían juntos a carcajadas. Que te escuchen con atención y que te cuenten sus pequeños secretitos...
Bailar juntos, solo por sentir la dicha de los cuerpos juntos, de la piel cercana, de los corazones latiendo al unísono...
Y en medio de ello, que tu pensamiento esté en qué has hecho, que haces y qué harás para seguir mereciéndolo, en los días especiales y en cada día que puedas, o no, compartir...