Supongo que a eso se reduce todo, no?
No tengo nada que aportar a tu vida, a tu vida feliz...
Por eso nunca habrá tiempo para mi: mi música, mis gustos, las cosas que hago bien... al punto de que, no puede ser, coincidimos en gusto por una canción y qué sorprendente que no la conozca por tí, porque siempre el que más sabe eres tú. Yo no soy nada al lado de eso.