Bromance

No es que hubiera estado enamorada de vos, ni más faltaba, pero algún día te dedicaré esto... Si es que eres capaz de desearme felicidad y dejar de decir sandeces de mí a tus amiguitos y amantes.
"Nada Personal" - Juan Pablo Vega y Catalina García (Mounsieur Periné)
Nos encontramos por casualidad 
tú tan radiante como siempre 
no me esperaba tanto la verdad 
volver a vernos frente a frente. 
Me hace feliz que te este yendo bien 
después de todo por lo que pasamos 
yo que juré nunca volverte a ver 
hoy el destino nos ha encontrado. 
Ya no me duele pronunciar tu nombre 
ya no me acuerdo lo que es sentir tu amor 
y puedes ver que estoy feliz por ti 
y tu lo estas por mi. 
Que lo que nos pasó
no pudo ser mejor;
Que el tiempo ya pasó
y que entre tu y yo....
Ya nunca habrá nada personal. 
Son tan lejanos los recuerdos 
si te asomas y miras atrás 
nos regalamos los días soñados 
y eso nunca lo voy a olvidar. 
Ya no me duele pronunciar tu nombre 
ya no recuerdo lo que es sentir tu amor 
y puedes ver que estoy feliz por ti 
y tu lo estas por mi. 
Que lo que nos pasó
no pudo ser mejor;
Que el tiempo ya pasó
y que entre tu y yo....
Ya nunca habrá nada personal. 
Ya no me duele 
pronunciar tu nombre 
la historia termina 
con esta canción.
(más información en el siguiente post)
PD: Eso demuestra la versatilidad de esta canción... O de mis sentimientos.

The Spirit

Toda película tiene su trailer y la gran mayoría son realizados adrede para "antojar" al cliente...
Como este:

Que uno lo ve y se ve provocativa y todo, pero si uno se fija en los comentarios... (los del trailer, del Youtube)
Y si resulta viendo críticas demoledoras como ésta...
Pues obvio, uno es terco y tiene que verse la maldita película para saber qué es la joda.
Empecemos con la historia:
Will Eisner, famoso escritor de historietas crea la serie "The Spirit" que habla de un joven policía que muere en cumplimiento del deber y debido a un experimento cientifico se vuelve bastante invulnerable y se cura solo, algo parecido a lo que le sucede a Wolverine.
Como ya ha sido declarado muerto, se aprovecha para disfrazarse (una méndiga mascarita que no engaña a nadie fuera de los comics) y convertido en "el espíritu" de la ciudad (Ciudad Central) luchar contra el crimen desde su identidad secreta, de manera análoga a Batman/Bruce Wayne.
Tiene unas cuantas particularidades, por ejemplo, solo usa corbatas rojas, evidentemente no sabe qué es un pisa corbatas y le gustan mucho los gatos, entre otras.
También usa sombrero, pero eso desde las pelis de vaqueros ya no tiene ninguna gracia.
En los años 80 se hizo una serie sobre el personaje y como está de moda el reciclaje, se les ha ocurrido sacar una película  para lo cual contrataron a otro caricaturista muy conocido: Frank Miller (autor de Sin City, 300 y otros clásicos del género) para que realizara la adaptación de la misma a estos modernos tiempos, como se estila ahora.
Con un elenco en el que se cuentan varias estrellas (la gran mayoría femeninas, que este héroe parece ser un completo casanova), inicia esta "maravilla" de película. De hecho ahora que caigo, hay pocos hombres en comparación.
Sin embargo, pese a este derroche de elenco femenino, no pasa el Test de Bechdel, lo cual, sospecho, es obvio (la mayoría de los comics no lo pasan)
Creo que sobra decir cuál es mi opinión sobre esta película, (Necesito decir que me pareció deplorable?) pero explicaré algunos de los por qués:
* Un diseño de vestuario que quita el aliento (y esto lo digo en el mal sentido de la palabra) aunque pagaría pepas de oro por los lentes que usa Silken Floss. Una parte por exagerado y otro por soso. No hay puntos medios aquí: vamos del obvio traje del protagonista o su pareja hasta un uniforme de las SS, pasando por velos transparentes y un traje de gitana aderezado de joyería y algunos cuchillos.
* Un maquillaje terrible y si es posible decirlo, exagerado de una forma extraña: las pestañas de Silken Floss o la pinta de Plaster de Paris (qué me dicen de ese nombre! busquen qué es!)... o como maquillan a Samuel L Jackson! (sería mejor decir, lo pintorretean), quien definitivamente se lleva la palma.
* Diálogos traídos de los cabellos, ridículos, absurdos y faltos de imaginación, acción y sentimiento.
* Situaciones tragicomicas manejadas de una forma pésima (ni son tragedias ni hacen reír); son desproporcionadas y sin embargo, totalmente predecibles.
* Y la cereza del pastel: actuaciones terribles (pésima dirección...) y poco convincentes, que oscilan entre las soserías  aburridas y las sobreactuaciones más estúpidas. Y no, no hablo de la aparentemente inagotable producción de esbirros del Pulpo (los nombres de los mismos son capítulo aparte), sino, por ejemplo, de la forma de caminar de Morgenstern, la susurradera de Lorelei o la escalofriante actuación de Paz Vega.
Si son tercos, como yo e insisten en ver esta horrenda película, está en este link (es la segunda pantalla, la primera es pura publicidad.

TwitStar

Anoche, de nuevo y como por cuarta vez, soñé contigo.
Nunca leerás esto y me alegro.


Condenado TwitStar, sal de mi cabeza...
No me escribas poesías,
no busques un rincón tranquilo para estar juntos,
ni pongas a tus lacayos a cumplir mis deseos.
No me des pequeños juguetitos, 
no me des comida de tu mano,
ni me duermas en tus brazos.
No me beses.
No me hagas encadenarme a ti,
en sueños
Porque representas todo lo que nunca he de tener.

Anatomie

Yo normalmente desprecio el terror.
O bueno, quizás debiera ser más clara y decir que desprecio la forma la gran mayoría del cine moderno maneja el terror, con sangre saltando a borbotones, con personajes sobreactuados y con abundantes mujeres que corren de la amenaza semidesnudas... o cuando por azar se les prende el foco y realizan una buena -de veras buena- película, le sacan parte 2, 3, 3 1/4, 5 3/8 y la desgastan hasta la saciedad como pasó con la saga Saw.
Pero de vez en cuando sale una película... una de esas que uno ve como porque no hay nada más que hacer y resulta premiado.
Pasa poco (y a mi, menos, con el género del terror) pero ¡afortunadamente! pasa.
Así fue con esta película.
Lo primero que debo aclarar (por si no quedó claro con el cartel de la derecha) es que la película es alemana y tengo algo de debilidad por esa nación en especial (el expresionismo me debió dar duro) así que por eso me decidí a verla... Además los temas médicos me gustan mucho.
Esta película del año 2000 se desarrolla en una importante universidad de medicina en Heidelberg (en Alemania, obvio), donde Paula, la protagonista, talentosa estudiante de medicina, resulta beneficiada con una beca para un curso veraniego de... anatomía, por supuesto.
Camino a la universidad conoce a un chico con una extraordinaria condición médica y cuál será su sorpresa cuando algunos días después lo ve en la mesa de disecciones durante una de sus clases, obviamente muerto.
A partir de ahí empieza a investigar qué ha sucedido con él (salvo su condición médica, estaba sanísimo y animoso), lo que desarrolla la siniestra trama de la película, donde quienes han jurado proteger la vida humana la aprovechan para sus propios fines.
La película transcurre en una facultad de medicina (y con énfasis en la anatomía, por si el título no os dio pistas) por lo que hay derroche de cuerpos humanos en diversos grados de "desbaratamiento" y que leyendo por ahí, me enteré que hacen parte de la famosa exposición "Bodies" que los prestó para la película.
Obvio también hay sangre (y mucha) y algo de sexo y cuerpos desnudos (vivos y muertos) pero para esta película me parecen perfectamente justificados.
La protagonista, Franka Potente, es la misma de "Corre Lola, Corre" y otras películas excelentes y hace un muy buen papel, lleva perfecto la carga de ser la quien devela la trama de la película.
Se realizó una segunda parte en el año 2003 y no he querido verla ante la muy posible decepción que sé que será (las críticas las destrozaron).
En el caso que deseen verla via streaming (es tremendamente difícil de conseguir en español, solo se consiguen versiones en inglés y alemán) está este link

Hagamos un Trato

Hagamos un trato
Compañera
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo.
Si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense "qué delirio"
a pesar de la veta
o tal vez porque existe

usted puede contar
conmigo.
Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense "qué flojera"
igual puede contar
conmigo
Pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe...
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco,
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta,
que usted sabe que puede,
contar conmigo.
Mario Benedetti

Instrucciones para mi muerte

Si algo tenemos seguro todos los seres humanos es que tarde o temprano moriremos, saldremos de circulación, estiraremos la pata, pasaremos al otro lado o como quiera que se diga...
Elijan a su gusto:
Ya tengo hastiada a una de las personas más preciosas para mi con mis instrucciones mortuorias (le tocó la mala suerte de permanecer mucho tiempo a mi lado) así que las pondré por escrito para que la persona a quien corresponda sepa que hacer en el debido caso.
¿Quién debería encargarse del suceso infausto?
Así de rapidez, pienso que el primero es mi pareja (incluso más que mi familia), a menos, claro, que la palme en el trabajo, en cuyo caso, el ya nombrado desafortunado tendrá que realizar las primeras diligencias. Al menos la vaina esa de coger mi teléfono y avisar.
También obviamente en mi lista está mi familia (o sea mi papá, mi madrastra, mis hermanos, mis cuñadas y los que sigan, en ese orden) y por supuesto, mi Mejor Amigo, quien además (y lo dejo aquí por escrito) es mi albacea literario, si es que algo de toda la basura que escribo merece la pena gastarle tinta y no pixeles. Luego mi querido Bolt y mi mejor amiga (una de las muy pocas mujeres en quien siento que puedo confiar).
Luego los demás que estén interesados en tal suceso....
Advertencia necesaria: esta lista tendrá que irse actualizando, según sea requerido.
Instrucciones:
  1. Si muero de tal forma que mis órganos puedan ser utilizados, que me desguacen, que me saquen todo lo que se pueda: hígado, corazón, córneas, piel, pulmones... hasta el pelo. TO-DO sin miedo, sin asco....
  2. En el cajón de en medio de mi mesa de noche hay entre otras cosas (la biblia y los recibos de pago de mi sistema de salud, certificados laborales y chucherías varias) un sobre con las instrucciones para acceder a mis cuentas bancarias y para que mi papá (el ÚNICO autorizado hasta el momento) saquee mis cuentas y se haga con mi dinero... al menos lo que pueda sacar sin tener que comprobar que me morí. También está lo que solo podrá tramitar via herencia, porque hasta el momento, él es mi único heredero.
  3. Mi ataúd debe tener la tapa cerrada. Esa joda de los ataúdes con ventanita me parece tétrica, así que el mio debe estar sellado. Si tienen tantas ganas de verme, pongan la foto más linda que encuentren en mi facebook, ampliénla y pónganla sobre la caja. voilà.
  4. No quiero flores en mi entierro. Me parece un sobreano desperdicio, ya ni las voy a ver, así que ahorrense el gasto. Si el complejo de culpa por no haberme dado suficiente atención en vida se traduce en la imperiosa necesidad de soltar algo de metálico ante mi deceso, prefiero que compren un bono de condolencia, de preferencia para abuelitos o los de Hojas Verdes.
  5. Quiero que me cremen. Muy romántico el asunto de la tierrita y eso, pero creo que la cremación es la mejor idea; Poco ecológica, eso si, pero qué diantres, mejor eso que tener que sacar mis huesitos carcomidos 5 años después para dejar el espacio a un nuevo inquilino.
  6. En el mismo cajón de en medio debería haber un sobre con mis claves de redes sociales. Este sobre deberían repartírselo entre mi mejor amigo (que se encargará de la mugre de este blog) y mi pareja, quien me hará el favor de desaparecer mi rastro de redes: Tw, Fb y si se puede, hasta la cuenta de Blizzard. Y NO quiero una página conmemorativa en FB (pero tampoco quiero mi perfil abierto eternamente), prefiero que todo eso quede solo en los servidores del FBI.
"Canción para mi muerte" - Sui Generis
(Aunque la canción no tiene nada de siniestra... es más bien por el titulo)

No se extrañen si ven este post una y otra vez en mi blog. Si aparece algo digno de ser actualizado, cambiaré el post, ténganlo en cuenta.

Mujer Soltera Busca

Película del año 1992 (yo debí verla más o menos cerca de su estreno, porque recuerdo que era muy joven y quizás por eso me impresionó tanto) protagonizada por Bridget Fonda y "antagonizada" por Jennifer Jason Leigh, y basado en el libro de John Lutz "SWF Seeks Same" (Single White Female -chica blanca soltera-  busca igual).
En esa época llamaba la atención por ser un muy buen thriller psicológico y de terror, protagonizado por mujeres (los hombres son meramente circunstanciales aquí, aparecen muy pocos y uno de ellos es gay), por sus insinuaciones lésbicas y por muchas escenas de desnudo.
Dejando aparte el desnudo, creo que esta película pasaría sobrada el Test de Bechdel, y eso la hace mucho más interesante (teniendo en cuenta que yo no creo que las mujeres en las películas deban ser siempre las buenas del paseo).
El argumento gira en torno a la vida de Allison Jones, mujer profesional, diseñadora de software, exitosa, aparentemente segura de sí y comprometida en matrimonio con Sam... del cuál descubre, que le es infiel y sigue manteniendo relaciones sexuales con su ex-esposa, por lo que ella decide echarle de casa y romper su compromiso.
Allison, pese a todo lo bueno que pueda tener (es brillante, tiene un buen gusto, gana dinero, es hermosa) es una de esas personas incapaces de vivir sola, (además que mantener un departamento en Nueva York no debe ser lo que se dice económico) por lo que se busca una room-mate para compartir su departamento:
Después de una exhaustiva prueba (que parece de empleo, con entrevista y fotografías, pero no la culpo, yo haría igual) viene a vivir con ella Hedra Carlson, tímida y muy inteligente, quien parece complementarla muy bien: es hábil con las tareas del hogar (no solo limpiar y cocinar, sino también reparaciones locativas), la ayuda mientras ella se dedica a diseñar sus programas, mientras Allie la enseña a realzar su belleza con el vestuario y a dejar de ser tan tímida y reservada.
Con el tiempo se hacen inseparables, arreglan el departamento, se prestan ropas y perfumes, se arrunchan a ver películas... pero la relación de amistad que ambas llevan se retuerce por el lado de Hedy, quien empieza a tener una extraña dependencia de su compañera, y a ver a Allie más como su pareja que como una simple amiga y cuando Sam regresa a su vida, las cosas se complican...
Lo más terrible de este cuento es cómo en Hedy va creciendo poco a poco el deseo de apoderarse de todo lo que tenga Allie: sus ropas, su look, su pareja... Su vida.
Suspenso del bueno, recomendada para mayores de 16 años y si saben usar servidores de streaming y de pago por clic, la pueden ver en este link

Amor amar

A veces me pregunto si vale la pena amar.
Amar en serio.
el amor es un vampirito malvado que clava sus colmillos en tu carne
y vuelve una y otra y otra vez a por más
y en cada ocasión, se lleva un poco más de tí
...de tu corazón...
...de tu cerebro...
...de tus ansias...
No era esta exactamente la idea que tenía de la imagen, pero no estoy de ánimo para hacer una composición fotográfica como se debe... Odio los jueves...

Sueños Rotos

Va a hacer casi un año desde que me terminaste por última vez.
A partir de esa fecha nefasta tuve que aprender a sostenerme en mis dos pies.
Una de las estrategias que materialicé para canalizar mi dolor fue escribir. Nunca he sido tomatragos y andar acostándose con cualquiera no era opción. 
Empecé una serie de escritos bajo la etiqueta "Broken Dreams" que representaban todo lo que ya no sería posible porque no estabas aquí.
Y los inicié cuando me hice el firme propósito que mi sufrimiento por tí tendría un límite: 1.000 dias. 1.000 sueños rotos. Y a partir del día mil uno, serias un bello recuerdo y yo reanudaría mi vida sin depender de ti o de tu recuerdo.
Pero...
Justo cuando empezaba a lograrlo, regresaste al país y lo primero que me diste al vernos, fue un largo beso en los labios.
Hasta ahí llegó mi resistencia.
A veces me replanteo seguir o no contigo.
Hay cosas que me irritan, hay cosas que me asustan, hay cosas que me dejan insatisfecha.
O serán solo las circunstancias que rodean esas cosas, porque no siempre me pasa.
Pero eran mil días, mil cosas que iba a describir del sueño roto de nuestra relación.
Y solo llegué a escribir sobre 9 de ellas.
El listado total está por ahí (aunque no llegué a poner las 1.000 cosas), y lo pondré acá, digamos para sellar ese capítulo (si me vuelves a abandonar, no sufriré tanto, te dejaré ir mucho más fácilmente, ese fue el precio que pagaste por tu preciada libertad) 
Las que escribí son: 
el aniversario
decencia
lujos
musica
cartas
comida
criptozoobiología
peliculas
Dolor
Las que no son:
Hijos
matrimonio
Viajes
Sitios
Vaqueros y Black Tshirt
enfermedades
dormida
familia
Apodos
Y las pongo aquí porque a veces me irrito contigo (como el mes pasado que te armé una pataleta descomunal, pero ¿cómo es posible que después de tanto tiempo juntos no hayas sabido leer las señales de la tormenta que se avecinaba? Te advertí desde el sábado que se gestaba en mi interior el gran Odio A La Humanidad que solo desata en mí la insatisfacción laboral que se junta con la traición de mis hormonas) y sería bueno recordarme por qué quise, quiero estar contigo.

El azote Musical

Yo amo la música.
Arpegio
Podría oírla incluso dormida, en una Hipnopedia frenética que de seguro haría más gloriosos mis sueños (nunca sueño cosas tan bakanas como se las sueña Desi... de ahí sacará para sus escritos... o viceversa, pero ese es otro tema).
Aunque adoro la música, soy consiente de que no tengo oído, no pude aprender ni a tocar flauta dulce: siempre me sonó atroz y nunca le pude tapar los huecos apropiadamente, hasta que mi profesora de música se dio por vencida... a veces soñaba que con una flauta traversa se podría solucionar el problema pero nunca saqué el dinero para comprarla... ni siquiera sé cuanto cuesta.
Bemol y Medio
Tengo en casa una cítara con algunas cuerdas faltantes (herencia materna), un teclado semi-profesional (de mi papá), la famosa flauta dulce (debe estar llena de polvo), una flauta gringa que nos regalaron de niños hace años y que tiene la ventaja de tener teclas (una melódica mucho más básica) y una armónica en miniatura que dejé llenar de óxido. Siempre quise una pandereta, pero da la casualidad que soy una tacaña conmigo misma. Además que solo se usaría en navidad.
Clave de Do
Canto horripilantemente. Una vez me colé en una clase de técnica vocal (para recoger a alguien) y el profesor (que me obligó a cantar, sabiendo que no había tomado ni 10 minutos de clase) me dijo lo que ya sabía: que desafino hasta el imposible y que mi voz no tiene nada de particular (una voz soprano y ya)... pero que al menos tengo buena presencia escénica. No canto en el baño de mi casa si hay alguien en ella y rara vez canto en la oficina, para desdicha de mis compañeros que se acostumbraron a usar audífonos para no escucharme.
Ligadura de Expresión
Mis familia sí tiene oído: (mi hermana toca flauta y mi hermano mayor guitarra y teclado; mi hermanito es un virtuoso DJ) y en mi casa hay muchos discos... cada vez menos, a medida que la música se va digitalizando.
Yo, pese a que amo la música, soy poco compradora, primero por amarrada (ya mencioné que soy una tacaña conmigo misma?) y segundo porque no tengo el fetiche de los discos como objeto, en parte debido a que se gastaba uno muchísimo dinero comprando un disco de un artista y oh sorpresa cuando veías 12 o 15 canciones (Y sí, había una época en que álbum que se respete tenía al menos 12 canciones, no como ahora que he visto desgraciados con solo 6 temas) y solo te gustaban dos o tres, (y comprabas el álbum ahí de arrastre... una vez me desanimé de comprar uno que tenia 5 canciones buenas y las otras 10 eran remixes de las mismas 6 canciones) por lo que es raro que recuerde álbums completos o siquiera a qué álbum pertenece una canción.
Cuartifusa o Garrapatea
De las compras musicales que valieron la pena están "Cuenta conmigo" de Jerry Rivera (ese me lo dio mi padre de cumpleaños), "Estatua de Marfil" de Vicente Fernández (recuerdo de una relación desafortunada), "El Lado Femenino" de Nacho Cano (ese me lo compré con mi platica) y el disco autografiado de  "Tienda de ambigüedades" de Contrabanda (me lo regaló el vocalista del grupo) y cuando digo que valieron la pena es porque el 90% de las canciones las adoré y las oigo hasta el día presente... lo cual da pistas de la amplitud de mis gustos musicales. 
Glissando
Como no soy fetichista de vinilos ni cd's hace siglos que no compro discos y celebro que ahora los artistas se hayan podido librar de las asquerosa servidumbre de las disqueras y puedan vender sus producciones en digital, ya sea para escucharlas on-line (digamos en Deezer, donde no me afiliaré porque no voy a pagar la membresía) o para descargarlas de una página (una de las opciones de Amazon).
Respiro
Otra ventaja (y para mí, la más, más, más, máxima ventaja) de vender las canciones en digital es que ya a uno no le toca chuparse el álbum completo, sino solo elegir las canciones que desee, lo que obliga a los artistas a crear 10 o 15 buenas canciones por álbum y no esperar que los hits radiales (sostenidos a punta de payola) arrastren otras canciones fatales en un vinilo. Así uno ya no paga Us.25 por un disco (en este país la música es escandalosamente cara... sale más económico traerla del exterior) con 3/10 canciones buenas, sino paga las tres canciones buenas y le sale por Us3.00 y si el artista es bueno, pues hombre, se le hace el gasto a un álbum full, que además, supongo que sale un poco más económico
Semisostenido
Sin embargo, soy una más de las muchísimas piratas musicales que andan por ahí, descargo, robo y copio música de internet sin ninguna vergüenza y la almaceno en mi mini SD; lo único que puedo alegar en mi defensa es que no las bajo con el afán de lucrarme, sino solo de disfrutarlas en la impunidad de mi habitación y sin comerciales.
Todo lo anterior más mi completa imposibilidad de ser fan de lo que sea, (un tema para otro post extenso) hace que no me mueeera por comprar música.
Y sin embargo...
A veces hay artistas a los que uno quisiera hacerles el gasto, comprarles sus cositas, cantantes como Santiago Cruz (su música me llega al alma) porque los considera muy buenos, buenísimos y si, encima, uno los conoce personalmente y ellos más o menos registran quien es uno... Hombre es el acabose, es un tormento musical por ser una roba música sinvergüenza.
Redonda
Es el caso del grupo Gatoblanco.
Es un grupo que conozco desde hace muy poco (un par de años a los sumo) aunque llevan tocando hace ya diez años (formalmente, que fregando llevan más) y que realmente me encanta... Tanto que he pensado en comprarme uno de los pocos discos físicos que quedan de ellos para hacérmelo autografiar (ahí tendría valor como objeto. como el disco de Contrabanda).
Por ahora el lío es....
1. La disquera que tenían es la dueña de los derechos de la mayoría (a la fecha) de sus canciones (entre ellas, mi favorita) y como salieron peliados, comprarle a la disquera no es favorecerlos a ellos, sino a sus ex-explotadores.
Calderón, Corona o Fermata
2. Soy una bestia para comprar por Internet, nunca lo he hecho y si lo hiciera, la música no sería una de mis prioridades, de hecho estaría en un lugar muy lejano del número 1.
3. Además que para hacerlo, se requiere una tarjeta de crédito, objeto que no poseo y no pienso poseer en cercanos tiempos. Eso o una buena provisión de Bitcoins.
4. Ya tengo muchas de sus canciones (entre ellas Sweet Sayonara, que regalaron en su web page), pero no he dado ni un peso por ellas.
Entonces?
Clave de Fa
A veces creo que me sentaré con el gentil Cosmo (el vocalista de la banda) frente a un café y le diré: "Vea hermano, en CD Baby, la web donde están vendiendo su música, sale cada canción a dólar. Me les he "piratiado" 20 canciones. Son 20 dolaretes, le sacan rendimiento a las canciones que les tumbó la disquera -no aparecen en esa page, pero ya las bajé, y si las compro en Amazon, la plata no les llega a ustedes-, se ahorran la comisión de la página y me quito el cargo de conciencia de estar tumbando tan de frente a gente que me cae bien y que de veras admiro".
Eso podría ser un buen comienzo.
Después veré como arreglo con Santiago Cruz ;) 
Y también me gusta cuando regalan algo de su música, como hicieron ellos con Sweet Sayonara y como hizo George Ellinas con esta canción, una de mis favoritas (y que usé con un video institucional que no vendió un carajo, pero la culpa no es de la canción, ni más faltaba...) y que el hombre deja para uso libre, no comercial.
"Pulse" - George Ellinas
(PD: creo que me desvié mucho del título: para mi el azote musical son las disqueras, que coartan y roban a los artistas. Y claro, entidades de Sayco, la SGAE y otras. Amo que los artistas se libren de eso).

Los candados del amor

La historia es simple, pero complicada, hay varias versiones y rastreándolas....
Bueno.
Empecemos por el qué:
Los «candados del amor» son candados que parejas de todo el mundo colocan en puentes o infraestructuras públicas para simbolizar su amor eterno, muchos de ellos trabajados con dibujos o con los nombres de los enamorados y, a veces, tienen forma de enormes corazones de metal.
Una vez que la pareja cierra el candado, lanzan la llave (y mejor si es a) un río para que este guarde para siempre en el fondo de sus aguas la promesa de amor haciéndolo duradero, eterno.
Aunque se trata de una costumbre masificada en este siglo, se cuenta quizás haya surgido en el siglo XIX en Pécs (Hungría), cuando los soldados de guarnición en la ciudad dejaban atado como recuerdo el candado que cerraba el armario de su habitación.
La versión nueva y romántica costumbre comenzó a fines de los 90, en Roma, en el Puente Milvio donde los enamorados ponen candados en las farolas. Sin embargo, pronto llegó a París, en los muchos puentes que tiene la ciudad del amor sobre el río Sena, especialmente la Pasarela Léopold Sédar Senghor (también conocida como Pasarela de Solferino) ubicada frente al Museo D’Orsay, (también llamado Museo de los pintores impresionistas)
Fue a partir de los años 2000 cuando esta moda se extendió rápidamente por las principales ciudades turísticas del mundo: Londres, Nueva York, Seúl...en los lugares más románticos de la mayor parte de las grandes ciudades.
Hay un libro, llamado "tres metros sobre el cielo" del escritor italiano Federico Moccia, el cuál fue tan exitoso, que produjo una secuela, "tengo ganas de ti". En su adaptación cinematográfica, se ve una escena donde la pareja de protagonistas cuelgan un candado de un un puente (arrojando la llave al río) como muestra de amor eterno, y al parecer esto desató el boom de esta costumbre.
En Italia retiraron los candados debido al daño que el peso de los mismos causaba a la estructura de los puentes y a la caída de varias farolas (ahora hay una multa para quien los ponga) y los trasladaron a un museo, sin embargo, hay otras ciudades más tolerantes: 
En Moscú, se han instalado árboles metálicos junto al puente Luzhkov. Sus ramas sirven de soporte para atar los candados de amor eterno. Los recién casados encadenan sus corazones enlazados.
Liverpool, en Gran Bretaña, promueve esta romántica tradición animando a las enamoradas parejas a atar sus candados de amor eterno en Albert Docks. Un cartel reza: "Este es un lugar especial para los enamorados. Atad vuestro candado y tirad la llave al río Mersey"
El caso de la torre de Seúl es curioso, porque admiten que se pongan los candados, pero solicitan no arrojar la llave, para evitar accidentes (ante la obvia falta de río).
Y en consonancia con las nuevas tecnologías, en Nueva York, cuelgan memorias USB
Y para aquellos que quieran sellar su amor, existe otra solución que consiste en enviar un candado de amor electrónico al elegido o la elegida... en un romántico francés:
http://www.lovemasterlock.eu
(no será parís, pero cualquier cosita es cariño...)
Todo este preámbulo (yo me enteré de esta costumbre hará unas dos semanas, justamente por la noticia de que varios puentes de parís -especialmente los ubicados sobre el río Sena- están en riesgo por el peso) es porque en un paseo con mi pareja en por uno de los parques de la ciudad, vi los candados colgados en una de sus estructuras, 

Todas las fotos son de mi autoría.
Obviamente no todos van listos con su candado grabado,a veces puede (y sirve) también la inspiración del momento y por eso hay cintas y ligas colgadas también (y reduce el asuntito este del peso...)

El ekeko

El Ekeko es un dios en la mitología andina y del altiplano. 
Su imagen se vende en los mercados de diversos países y goza de gran popularidad sobre todo a fin de año, ya que cada hogar debe contar con un Ekeko entre el Año Viejo y el 24 de enero, periodo del solsticio de verano en el sur. 
Se trataría de una divinidad de origen prehispánico, un dios de la abundancia y la prosperidad llamado Thunupa que luego se convirtió en una deidad hogareña a pesar de los intentos de los colonizadores españoles por erradicarlo. Sus seguidores creían que ahuyentaba la desgracia de los hogares y atraía la fortuna.
Los Ekekos son muñecos de arcilla cocida, piedra o cerámica (se han creado incluso en metales preciosos, como plata y oro) que pueden encontrarse desde Argentina y Chile hasta Ecuador, pasando por Perú y Bolivia. Aunque, por supuesto, su difusión en otros países se ha extendido a lo largo de los años, en especial de la mano de los emigrantes bolivianos.
De acuerdo a la creencia popular, el Ekeko materializa los deseos que se le piden. Y, para pedirle algo, es necesario colgarle de sus alforjas, cintura, brazos o cuello —o bien colocarle bajo sus pies o en sus cercanías— las llamadas Alasitas.
La palabra “alasitas” significa en lengua aymara “cómprame”. Son miniaturas de toda clase de cosas que una persona pueda desear obtener. Así, si se desea un coche nuevo, un teléfono, una cámara, un rebaño de ovejas, dinero, casa, ropa o lo que sea que se pretenda conseguir, es preciso adquirir o fabricar la miniatura de dicho elemento y ofrecérsela al Ekeko.
Una alasita muy común son pequeños billetes, pues se requiere dinero para cumplir sus deseos. Otras alasitas más específicas son: si uno desea viajar, compra una pequeña maleta; si uno quiere un auto, compra un cochecito; si un campesino desea buena cosecha, compra una alasita de un saco de granos de cereales; si una familia quiere tener siempre comida, compra una alasita de bolsita de arroz; si uno desea tener suerte en su negocio, pues una alasita de una pequeña tienda... Es increíble la diversidad de alasitas que se venden, y el detalle con que están hechas.
Las Alasitas son verdaderas obras de arte, y han generado una feria propia, la de las Alasitas, en donde se venden versiones reducidas de cualquier cosa que se le pueda solicitar al Ekeko, y en donde se desarrollan los ceremoniales asociados a esas miniaturas.
Pero no todo es pedir. Es menester que se cumplan ciertas normas en relación al geniecillo. Así, un día a la semana —generalmente los viernes— se le ofrece algún tipo de bebida alcohólica (se deja a su lado un vasito con la bebida), se le pone comida y se le da de fumar. Para ello, la mayoría de los Ekekos tienen la boca abierta en una sonrisa, con espacio suficiente para insertar el cigarrillo y encenderlo. Aunque se sigue debatiendo sobre ello y hay quien apunta que el tabaco debe consumirse sólo hasta la mitad para no provocar la cólera del hombrecito, la tradición señala que si se consume por completo, la semana venidera será afortunada.
La fisonomía del Ekeko ha ido cambiando con el tiempo. En época prehispánica, sus figurillas de piedra mostraban un personaje jorobado, rechoncho, desnudo y dotado de un enorme falo, símbolo de su poder fértil. Luego pasó a ser una efigie totalmente indígena a cuyas espaldas se amarraban ovejas, burros, casas y sandalias. Más tarde fue un mestizo atiborrado de coches, camiones, motos y demás. Hoy en día es blanco, viste terno y hasta sombrero, lleva bigotito y en sus alforjas esconde ordenadores, pasaportes, aviones, maletas de viaje y dinero. Lo único que no ha cambiado demasiado es su gordura (como dios de la prosperidad, no podía ser delgado) y su carita alegre.
A veces va tan lleno de cosas que la frase “estar (o ir) cargado como un Ekeko” se ha vuelto proverbial para designar a aquellas personas que portan sobre sus espaldas demasiados bultos.
Como puede verse, las costumbres asociadas al Ekeko son muchísimas. Una de ellas indica que no se debe comprar, sino que debe ser regalado. Otra establece que hay que taparle la cara hasta que se encuentre en el hogar que va a cuidar: tras descubrirle el rostro, se le debe presentar toda la casa, y luego ubicarlo en un lugar cómodo y agradable. Una tercera advierte que una mujer soltera no debería tener un Ekeko, pues el geniecillo es muy celoso y ahuyentaría a todos sus pretendientes. Y la última aconseja que tiene que haber un sólo Ekeko en cada vivienda (dos generarían discordia) y que debe cargárselo de ofrendas una vez al año.
En 2009, Bolivia reclamó la propiedad del Ekeko como patrimonio exclusivo del país. No tardaron en escucharse voces peruanas en contra, argumentando que se trata de un icono binacional representativo de la cultura andina.
La figura del Ekeko tomó gran popularidad en la provincia de Buenos Aires (Argentina) durante el periodo hiperinflacionario de los años ochenta. Allí sus adeptos lo tomaron como una especie de patrono de la fortuna.
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